lunes, 24 de agosto de 2015

HISTORIAS INACABADAS (V)
La música era atronadora como siempre y ahora le tocaba servir copas. Irina prefería ésto que el baile dentro de la jaula que colgaba en medio de la pista. En realidad, ni prefería el baile ni ejercer de camarera; lo que en realidad quería era evaporarse, diluirse en el ambiente como el aroma de un perfume o como la espuma del champán en una botella recién abierta. ¡Cuánto aborrecía su trabajo!. Como una losa, cada noche, encima de ella pesaban ciento de lujuriosas miradas masculinas que intentaban desnudarla y los más osados, incluso, introducían el número de móvil dentro de los billetes cada vez que iban a pagar su consumición. Ella, como una estatua, bella pero despiadada, los miraba como una diosa tiránica y les regalaba una mueca de desprecio mientras se deshacía de los números. Para evadirse, miraba fijamente a un punto en la lejanía y hacía que su mente huyese de su cuerpo hacía otro lugar … De pronto se encontraba en un lugar frío pero cálido al mismo tiempo...se movía con rapidez..el estuche del violín golpeteaba sus piernas pero no le importaba, estaba acostumbrada , sólo quería llegar al conservatorio. Tenía una prueba muy importante y por nada del mundo podía llegar tarde. Eran las pruebas para la elección de la violinista principal de la orquesta de Omsk. Estaba entusiasmada porque era muy probable que la eligieran a ella.. puesto que su profesora la señorita Kuriolenko, aunque no se lo había dicho abiertamente, sí, le había recalcado que partituras tenía que ensayar una y otra vez para que la audición le saliese perfecta.
Cuando llegó al conservatorio había una larga cola de aspirantes, dispuestos a darlo todo. El nerviosismo y la pasión dominaban en el aire. Todos los candidatos a la plaza se miraban de soslayo tratando de averiguar cual sería la estrategia del contrario, trataban de fingir que estaban relajados cuando la realidad era toda la contraria. Irina, al igual que los demás, estaba expectante y aterrada aunque en su interior percibía algo parecido a la confianza en si misma que le hacía mantener la esperanza de que ese puesto vacante de violín, sería para ella. A pesar de que confiaba en si misma, Boris no lo hacía.
Boris era su novio. Era una relación amorosa de adolescencia que entraba ya en la adultez. Había surgido como nacen esas relaciones de adolescentes fruto de la inocencia y del descubrimiento, pero ya con veinte años, ambos sentían que aunque se querían, debían separar sus caminos, simplemente por el instinto aventurero que tienen muchos seres humanos. Sin embargo, se negaban a dejarse, quizás por miedo o por cariño.
Los dos estaban pendientes de esa prueba musical por lo que podía significar para su futuro en común. Si a Irina la admitían en la orquesta, entonces sin ninguna duda se quedaba en Omsk y no lo acompañaría a España.. si no era admitida, entonces juntos pondrían rumbo al país del sol, lo antes posible.
Rubia, un gin tonic”- un trol moderno apareció para sacarla de su Omsk natal y meterla a presión en un Benidorm sudoroso y cargante. Boris se desvaneció de repente de su mente, como lo hizo cuando llegó a España. La abandonó en cuanto le se le cruzó en el camino una princesita inglesa que aparentemente le ofrecía un porvenir mejor. Al recordarlo, Irina apretaba la mandíbula como si intentase aplastar con sus dientes la bofetada que le había dado la vida.
Y aquí estaba en un afamado antro de la costa, intentando sobrevivir en medio de la abundancia de la nada...Metió en la caja el dinero de la copa que acababa de servir y se dio cuenta que le costaba cerrarla y en ese momento, vio en los múltiples espejos que la rodeaban el reflejo del dinero que le sonreía....




lunes, 17 de agosto de 2015

HISTORIAS INACABADAS (IV)
Elena corría rápido, no quería perder el ferry otra vez. Aún así le daba tiempo de echar una ojeada a lo que la rodeaba mientras se dirigía al puerto: abuelos que sacaban a pasear a los nietos, el mismo grupo de señoras en chándal parloteando sin cesar, el camión del reparto con la radio a tope..... La rutina de siempre. Sin embargo, era esa cotidianidad en la que se afianzaba para poder sostenerse, para no sentirse aislada. Después del accidente, no había vuelto a coger el coche para ir a trabajar a Vigo, así que no le quedaba otra opción que viajar en ferry. Habían pasado años desde sus últimos viajes. Cuando era pequeña, le encantaba acompañar a sus abuelos a la gran ciudad porque eso significaba colonia, chuches y casi siempre un vestido nuevo. Colonia que le regalaban en la peluquería de la abuela cuando ésta se iba a hacer la permanente. Chuches que le compraba el abuelo si se portaba bien y un vestido nuevo, de vez en cuando, sobre todo a primeros de mes cuando los abuelos cobraban su pensión. Eso todo ya quedaba lejos en el tiempo, pero recordarlo le hacía sonreír. Compró su billete y como hacía buen tiempo, se sentó en la cubierta del barco. A veces se ensimismaba tanto en sus pensamientos que no había percibido que un hombre se había sentado a su lado y la había saludado cortésmente.
Paz y sosiego. Sentirse en el medio del mar todos los días le daba fuerza y energía para continuar, era como un bálsamo que se aplicaba en el alma y le permitía seguir adelante. El mar le daba la mano cuando el destino le daba la espalda. Él ya no estaba pero la vida hermosa, desafiante continuaba. Lo último que vio de él fueron sus ojos de angustia y desesperación en medio del horror ..Después, un largo sueño y al despertar, ya se había ido para siempre. Despertó en el hospital, desorientada, pensó que estaba en casa y que iba a llegar tarde al trabajo, así que se reincorporó somnolienta y se cayó, fue entonces cuando volvió a ver sus ojos al levantarse. Su hermana entró en ese momento...y la recondujo a la realidad.
El viento le acariciaba la cara y las lágrimas se escondían en medio de sus cabellos revueltos e inquietos.
- Perdona, ¿sabes si falta mucho para llegar a Vigo?- de pronto oyó que le preguntaba una luminosa sonrisa.


viernes, 7 de agosto de 2015


                                         HISTORIAS INACABADAS (III)

Miró el reloj con impaciencia. Todavía eran las ocho menos cuarto. Se acercó hasta la puerta y estiró el cuello, inclinándose, casi rozando la cabeza contra el cristal. Entrecerró los ojos debido a la luz del sol que se expandía por toda su cara. La calle estaba desierta y tampoco había trazas de que se aproximase nadie. Así que con determinación fue al cajón, cogió las llaves y cerró la puerta, después de haberle dado la vuelta al cartel de abierto-cerrado. Después de muchas cavilaciones y meditaciones, al fin, Luis se decidió a montar una tienda de antigüedades. Había estudiado Bellas Artes en su ya lejana etapa universitaria y aunque en su corazón se sentía un pintor, un artista, nunca había tenido el coraje suficiente de dedicar su vida al mundo del arte, así que relegó su verdadera pasión a un segundo plano, dedicándose a ella sólo en fines de semana y de manera ocasional. Sin embargo, cuando todo parecía que iba a terminar sus días como administrativo en una empresa de seguros, la crisis se encargó de que así no fuera. Fue despedido e indemnizado. El dinero que le dieron por su liquidación lo empleó en el alquiler y acondicionamiento de un bajo en la calle donde vivía, convirtiéndolo en un lugar peculiar para el negocio que tenía en mente.
Fue difícil, al principio, intentar obtener los distintos artículos para montar la tienda. Tuvo que ir a subastas, a tiendas de segunda mano, acudir a ventas en garajes y sótanos ...pero no lo me importaba, más bien todo lo contrario. Adquiría de todo: atuendos de otras épocas, postales antiguas, bolsos, monederos, figuras de porcelana, juegos de té, lámparas y muebles.. Lo que más le deleitaba era la compra de muebles, para después así, poder restaurarlos con mimo y delicadeza. Incluso una vez reparados, era reacio a dejarlos marchar, para Luis, era como dejar marchar una parte de sí.
Una tarde ociosa, sin mucho que hacer en la tienda, encendió el portátil y empezó a adentrarse en la otra realidad. Se dirigió a páginas de segunda mano y subastas y allí estaba...un precioso escritorio de principios del XX. De madera de roble, de carácter recio, con múltiples cajones de todos los tamaños, el precio era bastante aceptable, así que sin sopesarlo demasiado, pulsó en el botón de comprar con decisión.
Sólo tardaron dos días en enviárselo, y allí estaba en el medio del local dispuesto a ser desembalado. Lo hizo con cuidado pero con rapidez. Estaba satisfecho; no lo habían engañado. Era precioso con un acabado perfecto, con aroma de pasado como le gustaban a él las cosas. Cogió un silla y se sentó para poder maniobrar más cómodamente; tocó la madera, acarició los pomos de los cajones y empezó a abrirlos. Se dejaban abrir sin problemas, excepto uno; tuvo que  emplear más fuerza, pero lo logró. El sobre de una pequeña carta impedía que ese cajón se abriese con facilidad. Sin más demora, Luis abrió la carta, amarilleada por el tiempo, y se dispuso a leer: “Querido propietario: Me dirijo a usted para comunicarle el terrible secreto que me temo tengo que contarle.......”.






miércoles, 5 de agosto de 2015

HISTORIAS INACABADAS (II)
Abrió la ventana de par en par y respiró fuerte. Cerró los ojos, dejándose envolver por la fragancia del aire marino. Abrió los ojos otra vez y contempló el paisaje como si fuera un cuadro. El cielo azul, vencedor, esta vez, de su habitual batalla con las nubes, se mostraba fresco, luminoso y el mar se extendía hasta el infinito. Había hecho muy bien en alquilar el pequeño apartamento que encontró entre los anuncios del tablón de su trabajo. Ni era suficientemente grande para sentirse sola, pero tampoco era demasiado pequeño para no poder disfrutar de su estancia en él. Además, su nuevo y temporal hogar estaba situado en un pequeño pueblo costero del cual los omnipresentes turistas parecían haber escapado. A Ana le alegró darse cuenta de que iba a estar "casi" a su aire, porque aunque cambiaba de ciudad, de ambiente, sus pensamientos irían con ella, pero al menos, vería su vida desde otra perspectiva, incluso podría enfrentarse a sus demonios si la molestaban. El invierno había sido largo, tedioso y amargo. Todo aquello por lo que había luchado parecía desmoronarse ante ella, sin que pudiera salvarlo. En realidad, no sabía lo que había pasado. Un día, vísperas de Todos los Santos, él hizo sus maletas y se marchó. Fue algo inesperado, repentino. No había habido las típicas luchas de pareja que predijesen el desastre, ni siquiera los espontáneos roces de la convivencia. Probablemente había estado tan absorta con su trabajo que no pudo presentir lo que iba a pasar. Quizás no había luchado tanto como ella pensaba. Quizás todas aquellas largas jornadas de trabajo sin que el reloj la afectase tuvo mucho que ver en su marcha, mejor dicho, en su huida porque en realidad había sido una fuga en toda regla. Sólo en una carta había escrito todo aquello que había sido incapaz de decirle a la cara.. a ella... a la que iba a ser su mujer...Ana no lo entendía..Sacudió ligeramente la cabeza para volver a la realidad. Ahora, el cielo y el mar eran suyos. Cerró la ventana, cogió el sombrero y salió por la puerta.



martes, 4 de agosto de 2015

HISTORIAS INACABADAS (I)
Parecía como si el corazón estuviese a punto de traspasarle el pecho...ya llegaba tarde y su madre le había dicho que si volvía a tener quejas de la señora.... Esta vez no habría escapatoria y dormiría en el establo de las vacas. Era obvio que tenía un don en sus manos, y no se podía desaprovechar. Además, Irene, con quince años ya era una mujer y debía ganarse  la vida y contribuir a la maltrecha economía familiar. Así que, además de arreglar los vestidos, faldas, blusas de sus tres hermanas, también podría ayudar a la señora del pazo con la costura y sacarse de paso unos dineros.

Le fastidiaba mucho tener que dejar el oloroso calor de su hogar y tener que adentrarse en los caminos inhóspitos y fríos de la aldea hasta llegar a la suave colina donde se levantaba el único pazo señorial de su olvidado pueblo. Al llegar siempre era recibida por los ladridos del pastor alemán que la incordiaban y por la mirada de reproche de la Balbina, a la cual le molestaba que Irene se convirtiera en la modista de la Señora. Sin embargo, la irritación primera poco a poco se convertía en divertimento cuando entraba en el cuarto de costura de la señora...Entrar allí significaba hacer lo que más le gustaba: coser. No se trataba de poner botones, coser dobladillos o hacer ojales. La Señora le abría las puertas a un mundo nuevo desconocido para ella que le hacía olvidar de donde venía y la conducía a otro donde todo estaba por hacer...

jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Un nuevo curso o un nuevo año?

En estos días empieza un nuevo curso para muchos niños, sin embargo, no solamente para ellos sino también para los adultos. Cuando llega el 1 de Septiembre, vuelve a muchos de nosotr@s la sensación de comienzo, de inicio, de volver a cole... Hoy en día nos ponemos otros retos: dejar de fumar, ir al gimnasio, estudiar Inglés, ponerse a dieta.. además de todos los propósitos laborales, familiares y sociales, y siempre hay una sensación de que todo es posible, de que todo va a ir bien..de lograr todo aquello que nos propongamos. Sale de nosotros el niño que llevamos dentro y con fuerza nos ponemos el mundo por montera e intentamos mejorar todo aquello que nos rodea. Muchas veces no es fácil pero no nos queda otra porque no somos más que pequeñas criaturas enfrentándonos algunas veces a lo desconocido o a lo que secretamente nos da miedo. Por eso, aunque no seamos caballeros medievales, hombres del espacio o exploradores, tiene mucho mérito enfrentarnos a nuestro día a día.. Así que para tod@s que estéis leyendo este texto..mucha suerte y ánimo para este año o curso.



jueves, 12 de enero de 2012

La Buena Estrella

Una de las cosas que más me gusta  es volver a ver una película que me haya gustado en el pasado. Lo mismo que volver a releer un libro que me haya entusiasmado,  porque esperas con ahínco aquel pasaje de la novela que te emociona o aquella secuencia que vives como si fuera tu propia vida y compruebas que aquellas emociones vuelen otra vez . Así que cuando hace unas semanas, se anunciaba en La Primera  que en versión española volvían a emitir "La Buena Estrella" de Ricardo Franco, la verdad es que me alegre mucho, ya que siento debilidad por esta pequeña joya del  cine español porque transmite mucho y de forma sencilla, y es ahí donde radica su éxito. En un cine con cada vez más grandes superproducciones, humor soez  y violencia y sexo explícitos, surge una mirada auténtica hacia lo cotidiano, hacia los sentimientos sinceros y profundos, hacia las virtudes y los defectos de los seres humanos y así gracias a ellos nos complementamos recíprocamente.
La película "La Buena Estrella"  gira en torno a la vida de tres personajes: Rafael (Antonio Resines), Marina (Maribel Verdú) y Daniel (Jordi Mollá). Tres pobres almas (Marina y Daniel más que Rafael) que intentan sobrellevan unas existencias aunque diferentes, iguales en soledad. Aunque el desarrollo de la película es tranquilo y afable, empieza de una manera violenta y dura: Daniel maltrata a Marina, estando ésta embarazada, Rafael ve la situación, se encara con Daniel y protege a Marina. Rafael, literalmente la recoge de la calle y la lleva a su casa. Surge el entendimiento y el amor entre los dos, se complementan, para Marina, Rafa es su refugio, después de ir dando tumbos de un lado a otro, y en cambio, para Rafa, Marina supone un rayo de luz ante el monótono discurrir de su vida. Ambos forman un hogar, algo que Marina no había tenido nunca, ya que abandonada por sus padres, su vida fue un discurrir de orfanatos y hospicios, por eso valora tanto esta segunda oportunidad que le ha dado la vida y se empeña en cuidar tanto de Rafa como de su hija.
Aunque la existencia de Rafa y Marina discurre plácidamente, sólo se va a haber interrumpida dos veces, al aparecer Dani en escena. La primera de ellas, nos va a ayudar a conocer el carácter de este delincuente descarado, y al mismo tiempo simpático que sin quererlo a sabiendas, hace tambalear el mundo de Rafa y su antigua novia. Dani es un pobre diablo que al igual que los otros dos personajes no ha tenido una "buena estrella", pero al contrario que ellos, enseña los dientes a esa vida dura que le toco vivir y sigue por el camino equivocado...
Al final, Rafa vuelve a quedarse sólo..aunque ésta vez no tan sólo como antes, sino con la perspectiva de dotar a sus nuevas hijas con una buena estrella que sus padres no habían tenido, y haciendo que la esperanza vuelva a un mundo donde se le había negado su presencia.
La Buena Estrella trata de un trocito de vida recogida hábilmente por el director Ricardo Franco en donde se esmera por mostrar los sentimientos más auténticos de la gente corriente, en donde los tormentos de los personajes se tornan, en la mayor parte de los casos  en la aceptación de la realidad que les toco vivir,  y en donde el amor, la generosidad y la misericordia entre ellos, les ayuda a sobrellevar lo que el destino ha preparado para ellos.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Futuro Imperfecto

Moitos de vós sabedes que son profesora, e esta faceta é un medio de coñecer as novas novidades no mundo editorial, sobre todo no mundo editorial do libro xuvenil e infantil. Non só da literatura en lingua castelá senon tamén podo coñecer  os libros das distintas editoriais en lingua galega. Ás veces afágome con listas de esos libros de lectura ao comenzo do curso, e a min encántame poder descubrir novas novelas, ou relatos que me ofrezan novas historias, personaxes e situacións. Así, desta maneira atopei a novela "Futuro Imperfecto"  da ourensá da Rúa,  Xulia Alonso Díaz.
Nun primeiro momento pensei cando observei a portada que se trataba do típico libro xuvenil no que se falaba dos temas que importan hoxe en día á  mocidade como as inseguridades personais, as novas tecnoloxías, os primeiros amores, a aceptación social .... Sen embargo, deseguida decateime de que non era así. "Futuro Imperfecto" é un libro de memorias, de lembranzas,  ademais dun libro íntimo e persoal. Nel, relátasenos a vida da propia autora Xulia e do seu amor, mozo e marido Nico. Fálasenos dunha época anterior,  da década que vai entre os anos 1980 e comenzos dos anos 1990. Un periodo de descubrimento por parte destes dous mozos. Un tempo donde moitos xóvenes querían olvidar tempos grises e bretemosos, e como consecuencia diso, lanzáronse como cabalos salvaxes a trotar por uns vales aparentemente seguros, pero cheos de minas letais debaixo da agarimosa herba: as drogas. Pensaban que todo valía e empezaron a introducirse nun mundo que marcaría as súas existencias de por vida. Os fíos conductores da novela son dous:  a súa relación con Nico e o inferno das drogas e as súas consecuencias. Pero, a pesar dos sufrimentos que os dous tiveron que pasar na vida, Xulia mais Nico, tamén atoparon xente que os axudaron   a saír da oscuridade, e incluso atoparon  esperanza.
Esta novela está maravillosamente escrita, e  a pesar da dureza do relato, tras as verbas da autora, sempre existe unha calidez, un agarimo que nos invita a continuar lendoa a pesar da crudeza, da tristura da súa narración.
"Futuro Imperfecto" é a obra dunha muller valente e moi xenerosa que non dúbida regalar  unha parte da si mesma  para que sirva de exemplo de que todos nós somos donos da nosa existencia para ben ou para mal.
E sen ser o seu primeiro obxectivo, quere servir de modelo,  aos xóvenes de hoxe en día como un testemuño de que hai que estar alerta ante todos eses carteis luminosos que parecen moi fermosos, pero si os fitamos  de cerca poden cegarnos e incluso acabar con nós.

"Futuro Imperfecto" de Xulia Alonso Díaz. Editorial Galaxia.

martes, 15 de noviembre de 2011

Microrrelato: La Promesa


Su madre todavía no había llegado de trabajar y  Noa se entretenía en el sofá haciendo círculos en una libretita. Estaba nerviosa. Sabía que tenía que ponerse a estudiar porque aunque había aprobado todas, las vacaciones de Semana Santa aún no habían empezado. Sin embargo, la sensación de libertad ya se respiraba en el ambiente. Miró por la ventana y ¡lo de siempre!, las plantas mustias de la vecina. La luz primaveral surgía entre los dos edificios como la iluminación de un escenario y esto hacía que a Noa le brincase el corazón porque sabía que su partida estaba próxima.
Encendió la televisión para sentirse acompañada y empezó a pensar que le tendría preparado su padre.¡Qué bien que iba a ver a su padre!. Hacía casi un año que no lo veía porque en verano él  tenía que trabajar en la orquesta y no podía ocuparse de ella y en Navidad, bueno, no sabía muy bien lo que le había surgido en Navidad ya que le fue imposible hablar con él. Noa estuvo triste durante unos días pero esa tristeza se fue transformando en una tímida esperanza de que a pesar de esta nueva ausencia, su padre vendría pronto. Esa tímida esperanza se tornó en una inmensa alegría cuando pasados unos días de las vacaciones de Navidad, su padre le llamó disculpándose por no haberla podido ir a buscar, pero le prometió que estarían juntos en las próximas vacaciones. Desde entonces, Noa se había esmerado en el colegio, había procurado no incordiar más de lo necesario a su madre en casa, y solo vivía con la ilusión de que todos estos esfuerzos harían que su padre estuviera orgulloso de ella. Así que comenzó a tararear esa canción que ahora sonaba en todas partes. Sonó el telefonillo. Era su madre, no traía llaves. Ya, de paso, le dejó la puerta de casa abierta..Cariño, tu padre me llamó al trabajo y me parece que no.....
Publicado por María Eugenia Fernández Ramos.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Matar a un Ruiseñor.

Supongo que todos tendréis un  libro o una película a la que volvéis una y otra vez, y  sin embargo,  gozáis releyendo ese libro o viendo esa película, una y otra vez  Eso me ocurre a mí con "Matar a un Ruiseñor" (To Kill a Mockingbird).
Quizás os suena más la película que el libro, pero yo hoy voy a hablar del libro. Es una novela dirigida a todos los públicos y creo que es ahí donde radica su éxito. Scout Finch, una niña de unos siete u ocho años,  nos relata su  vida  en un pueblecito de Alabama llamado Maycomb, al sur,  más sur de los Estados Unidos, y a través de sus descripciones y narraciones encontramos  muy marcada la diferencia de dos comunidades totalmente distintas: negros y blancos. Allí es donde Scout, pasa su infancia, junto su padre, el honrado abogado Atticus Finch, su hermano Jem, su cuidadora negra  Calpurnia y su itinerante amigo Dill. Scout nos relata de una forma superficial, en primera línea lo que ocurre en el pueblo. Nos lo cuenta  sólo como lo puede ver una niña de unos ocho años, sin  prejuicios... la vida tal cual es: las aventuras con Jem y Dill, sus travesuras, su vida en la escuela.. A través de ella conocemos a los otros vecinos del pueblo como la alegre Miss Maudie, el sombrío y misterioso Boo Radley, la impertinente Mrs Dubose. Sin embargo, bajo este idílico panorama, en donde parece que todo transcurre con una calma placidez, se presentan una serie de problemas que tanto a Scout como a su hermano Jem, los hace madurar de golpe, y asimismo traerá una pequeña revolución al diminuto microcosmos de Maycomb. Un choque entre las dos comunidades: un trabajador negro es acusado por una chica blanca de violación y este hecho es comparable a la irrupción de un gigantesco huracán en medio de la tranquila Maycomb.
Ante este suceso, los distintos habitantes de esta pequeña aldea, toman posiciones ante el desenlace que va a producirse y gracias al cual Scout y su hermano van a aprender como las personas no son como parecen.
Me gustaría destacar dos personajes, que seguro a vosotros tampoco os pasaran  desapercibidos. En primer lugar querría que os fijarais en Atticus Finch. Es el prototipo del abogado honesto y heroico, que aún sabiendo que tiene la comunidad blanca en contra,  va a defender la vida de  un hombre honrado  que está siendo juzgado injustamente por un crimen que no cometió.No le importa el que dirán,  mostrando así su fortaleza y valentía cuando sabe que todo el asunto le traerá problemas, sin embargo no se puede comportar de otra manera ya que su corazón y su conciencia sólo le indican un camino a seguir.
El segundo personaje es Boo Radley,  taciturno e imprevisible, vecino de los Finch, que será el catalizador para que Jem y Scout cambien su comportamiento radicalmente al final de la novela.
"Matar a un Ruiseñor" es una deliciosa novela que nos va a dejar indiferentes. Es un placer perderse por sus páginas, y  leer a la pequeña Jem expresarse con una frescura cómo solo una niña sabe hacer. Las escenas de la escuela son memorables y seguro que os arrancarán una sonrisa.
Harper Lee, su autora y ahora ya octogenaria, con ésta única obra, nos ha presentado la inocencia, la verdad  del mundo de la  infancia y como los adultos pueden irrumpir en este mundo y cambiarlo para siempre.


viernes, 11 de noviembre de 2011

Microrrelato: "Un novo día..."


De sócato oíuse un forte golpe na escaleira. “Debe ser o rapaz do cuarto”- pensou Rosa. “O Adrián acaba de chegar de troula”. Eran as oito da mañá cando mirou o reloxo e decatouse que tiña que sacar o pequeno can.¡Ai, Negrito!. Rosa púxose a pensar o ben que lle facía Negrito. ¡Se non fóra por él!.¡Quen sabe!. O canciño xa a esperaba na porta,  tolo de ledicia mentras ela collía  o abrigo e as chaves para saír a rúa.
Baixaron as escaleiras, outra vez, xa que o ascensor estaba derramado. Abriu a porta e o frío bateulle na cara pero no lle importaba, porque sentíao como unha caricia agarimosa e suave. O canciño ía diante dela e custáballe seguir o seu paso aínda que lle daba enerxía e facíaa olvidar de aquilo que era case como un pensamento único: Onde estaría a Uxía?. Sabía que fóra dura con ela pero non lle quedara máis remedio. Ademais de avoa, era nai e pai, aínda que ela non o pedira...pero non quería  perdela, e ¡Cousas da vida!, estábase a repetir  a mesma historia. . O tren das e vinte pasaba diante dela, e gustáballe pensar que ela era unha de eses pasaxeiros que tiñan un lugar propio onde ir e que alguén a esperaba. Sen embargo, era ela que tiña sempre que estar esperando. A súa vida foi e é un longo esperar: por un marido xa acariciado noutros brazos, por unha filla que a despreciaba, e agora por unha neta que tamén se afastaba dela, namentres seguía a esperar. Dirixiuse o pequeno parque para se sentar nun banco, mentres Negrito estaba a xogar cunha bolboreta e unha sirena sonaba ao lonxe.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Eramos unos Niños

Las biografías siempre me han interesado, sobre todo las de personas cuyas vidas se alejan de  forma extraordinaria de lo que se esperaba de ellas, y  tienen que luchar para entenderse a ellos mismos y saber así lo que quieren realmente de la vida. Al fin y al cabo, eso también nos ocurre al resto de los mortales en alguna etapa u otra de nuestra existencia.
Patti Smith y Robert Mapplethorpe les ha ocurrido exactamente eso. De hogares burgueses y tradicionales, aunque hay que decir que el de Patti menos, se lanzaron al descubrimiento de nuevos mundos, nuevas sensaciones, es decir, se dedicaron a su auto-exploración personal, para su realización como individuos. No se dejaron arrastrar por una sociedad o comunidad consumista, tranquila, protectora, sino que quisieron cruzar sus límites e ir más allá. Toda una aventura.
Además,  la época que les tocó vivir fue una de las más rompedoras y  excitantes de la sociedad americana, un  periodo  en donde los valores del espíritu tradicional americano se tambaleaban (fiasco de la guerra del Vietnam) , y  había que buscar algo que los sustituyese, aunque este algo fuera peligroso, sin embargo, fascinante. Era la época del Nueva York de  Andy Warhol y la Factoría.
Patti y Robert se encontraron con muchos demonios en su camino, pero aún así, para mi punto de vista, lo lograron. Patti se convirtió y aún es ahora, una artista con letras mayúsculas. Pintora, poetisa, cantante....la llaman "la madrina del Punk". Una mente inquieta y creadora que no se limita a una sola disciplina, y aún hoy en día sigue actuando y moviendo a la gente. No se ha aburguesado,  al menos de espíritu.
En cambio, Robert, aunque en su corta vida se convirtió en un gran y polémico fotógrafo, no superó un mundo de excesos personales que le pasarían factura para siempre.También era la época del SIDA.
Sin embargo, a pesar de ser unos creadores excepcionales, la mejor parte de sus vidas, en mi opinión,  fue su amistad. Esa amistad que en sus primeros años en Nueva York los hacía más fuertes y más seguros. Un amor que les hacía salir adelante a pesar de los obstáculos y la pobreza. Empezaron a ser pareja, pero  sus caminos siguieron por otros derroteros, no obstante, al final, la amistad continúo y  salió más reforzada, más fortalecida.
Dos vidas únicas que nos enseñan que aunque el camino de la verdad personal puede ser duro, es el único que dirige nuestros destinos.

"Éramos unos niños" por Patti Smith. Editorial Lumen.

lunes, 7 de noviembre de 2011

La Vida de los Otros

En este mundo donde ya no te sorprende nada, siempre nos apasiona aquello que nos puede conmover  y que descubrimos casi al azar. Esto fue lo que me ocurrió con la película "La vida de los otros", la cual  no la hubiera visto  si no fuera porque me la recomendaron  con vehemencia y la verdad fue todo un descubrimiento. Lo que más me ha gustado es que la película no se te impone desde un principio sino que te va  subyugando poco a poco hasta que cuando acaba, te deja una sonrisa y la confianza de que el mundo es un poco mejor. El director nos narra la vida gris y marrón (colores centrales del filme) de la República Democrática Alemana, a mediados de los años ochenta. El mundo está todavía dividido en dos bandos donde el comunismo se encuentra en decadencia, y por eso mismo se vuelve todavía más riguroso, siniestro y cruel contra aquellos que intentan zafarse  de una ideología totalmente obsoleta que no les deja respirar. Es el caso del poeta y escritor Georg Dreyman y su novia, la actriz Christa-Marie Sieland que intentan desarrollar sus carreras en medio de un régimen que los ahoga y  paulatinamente están dejando de creer en él. Están siendo espiados por un agente de la Stasi, Gerd Wiesler que se implica en la vida de la pareja y que poco a poco se va a convertir en su ángel de la guardia particular. Sin duda, el personaje central de la película es el lacónico, frío y distante Wiesler, que se preocupará por " la vida de los otros" y no por la suya propia, pero que demuestra que a veces los seres humanos somos honestos y bondadosos a pesar del bando en el que nos toca vivir. Bajo mi punto de vista, la película es de una elegancia y una sencillez extraordinarias que hace que nos centremos más en la existencia dramática de los personajes con los cuales nos identificamos al instante porque en ellos se desarrollan sentimientos y emociones comunes a todos nosotros y es lo que nos hace partícipes de toda su evolución.

lunes, 27 de septiembre de 2010

LAS FERIAS


Cada vez me gustan más las ferias, los mercados.. Disfruto mucho paseando entre los puestos, oyendo el murmullo de la gente y el reclamo de los vendedores, observando el ir y el venir de las personas que se afanan por encontrar un bolso, unas zapatillas o simplemente que discurren vagamente, dejándose arrastrar por el bullicio del mercado en sí.
Además,hoy en día parece haber un auge de los mercados y de las ferias en todas las ciudades como sí a pesar de tanta venta online, se necesitase tocar el producto, sentirlo, palparlo..por supuesto, ¡que no hay comparación!. No tiene nada que ver el contacto con los vendedores (incluso con aquellos de las tiendas) o el tacto de los productos con los fríos clicks digitales. Me da la sensación que todo ahora es muy irreal. Pasamos de la realidad a la irrealidad. Lo que priva es ver artículos encasillados en pequeñas ventanitas, hacer click y tuyo es.. Sin embargo, el encanto de pasear por puestos abarrotados de artículos, el consabido regateo entre los clientes con los vendedores es sinónimo de vida, de alboroto, de alegría que da energía a aquel que se adentra en los estrechos vericuetos de un día de feria.
Así, que a pesar de tantos portales cibernéticos que muestran con sofisticación todo aquello que podemos desear, los vendedores ambulantes, las ferias, los mercados y demás modalidades hacen que sigamos en contacto, con la realidad que al fin y al cabo es aquella con la que vivimos sin engaños y nos ayudan a ser conscientes de todo aquello que percibimos por nosotros mismos, sin apariencias de ningún tipo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

En cuarentena

Este año para muchos de nosotros está siendo muy especial.., mucha gente que conozco cumple cuarenta años.
Muchas personas con las que he hablado, tienen visiones distintas al respecto, sin embargo el tema no deja indiferente a nadie. Ya que vamos cumpliendo años y el tiempo avanza.... No obstante, lo que es sintomático es que muchos de nosotros queremos celebrarlo, como si fuera una manera de tener consciencia de que si de que estamos vivos y de que nuestra existencia nos importa.
Cuando cumplí mis cuarenta, ya hace unos meses, la sensación fue no de "¡Oh, Dios, qué vieja soy!, más bien fue todo lo contrario, me alegré de cumplirlos y tenía la sensación de: ¡Dios, he llegado hasta aquí!. Además, aquellos osados que me preguntan por mi edad, me sale con orgullo decirles que, sí, que tengo cuarenta años. No entiendo aquella gente que le da reparo decir su edad, nunca lo he entendido, me da la sensación de que no lo dicen porque inconscientemente, así parece que no los hayan cumplido, ¡Valiente tontería! o porque si la gente lo supiese, los verían de otra manera... Aunque no lo comparto, lo respeto.
Así que todos aquellos que hayan cumplido o vayan a cumplir sus cuarenta: Feliz , Feliz en tu día amiguito que Dios...........

lunes, 9 de agosto de 2010

Bueno, pues venga, vamos, 3, 2, 1, comienza mi blog. ¿Qué, que voy a comentar en él?; pues lo que yo sienta y como lo sienta; lo que me gusta y no me gusta y sobre todo, intentar escribir, ya que es algo que siempre he intentado hacer...y no me he atrevido del todo.., ¿por qué?. Falta de tiempo, falta de seguridad y al mismo tiempo, un poco de pereza..... Así que el meterme a escribir un blog significa un reto muy importante para mí porque supondría luchar con obstáculos invisibles que mi misma mente crea. Un libro, una pelí, acontecimientos políticos, sociales o culturales de mi ciudad y del mundo en general, serán mis temas preferentes de blog, así como todo lo que fluya y refluya dentro de mi cabeza. Tengo que confesar que me he leído otros blogs...y creo que el éxito de un blog radica en su naturalidad, en su autenticidad y originalidad y ¡Como no!, en un buen estilo de redacción (lo más difícil). Poco a poco espero que lo que vaya escribiendo os vaya gustando y me encantaría que me dejarais vuestras opiniones, comentarios, críticas. Sería estupendo. En fin, me da la impresión que va a ser un viaje de lo más......... gratificante. Me muero por empezar. Eso sí, mañana....

lunes, 26 de julio de 2010